jueves 22 de abril de 2010

Duel0 157: Buscando un trébol de cuatro hojas (I)

Hace tiempo Miki me obligó a ver fragmentos de un anime y fue curioso pues sin ni siquiera haberlo visto jamás, me hicieron reír. De hecho, hubo uno, y ahora lo recuerdo con mucho cariño, que me hizo reír a pesar de verlo en japonés. Por eso, me bajé el anime automáticamente, aunque no ha sido hasta ahora que lo he visto (poco tiempo y doramas y animes en la recámara que iban antes que este).

No sé si lo habréis deducido ya, quizás lo conocéis, no sé, pero estoy hablando de Honey and clover.

En primer lugar, señalar que es un manga de Chika Umino que en España está publicado por Panini y que, basando en éste, se hizo el anime que consta de una primera temporada de 24 episodios, dos especiales y una segunda y última temporada de 12 capítulos. Bien, por el momento he visto los primeros 24 episodios y, además de engancharme de mala manera, me han encantado.


Honey and clover cuenta la historia de un grupo de cinco universitarios y su profesor y las relaciones que se establecen entre ellos. Mayama, Morita y Takemoto son tres jóvenes que viven en el mismo edificio y estudian en la misma universidad de arte, aunque en distintos cursos. Mayama ya ha acabado y está trabajando, Takemoto es de segundo curso y Morita es un genio zumbado que lleva repitiendo un montón. La historia comienza cuando su profesor, Shuji Hanamoto (Shu para Miki y para mí, xD), les presenta a la hija de su primo, Hagumi a la que llaman Hagu.

Puedo no parecer un gran argumento, pero, creedme, es una historia compleja y muy bien montada que gira entorno a la madurez (el paso de jóvenes a adultos) y también entorno a las historias de amor de los protagonistas. Por un lado, existe un inexplicable cuadrado amoroso cuyo centro es Hagu; por otro, la difícil relación entre Mayama y Yamada, ya que el primero está enamorado de la mujer para la que trabaja (Rika) y la segunda de él.

Esa es una de las cosas que más me ha impresionado. Si te detienes a
pensar en el argumento es un prado de pena, pues prácticamente todos están enamorados de alguien que no les corresponde, lo que acarrea una serie de escenas muy dramáticas (para emocionarme yo...), pero en general el tono es bastante divertido. Ha habido capítulos que primero he llorado de risa y luego lo he hecho desconsolada por lo triste del asunto. Ahora mismo recuerdo el capítulo en el que se emborrachan (algo bastante habitual), la lian parda (también lo es, xD) y acaba con Mayama llevando a Yamada a su casa en brazos, quien no puede evitar echarse a llorar por su amor no correspondido.

Y la genialidad de esta historia recae en su protagonistas, salvo uno de ellos, los demás son increíblemente reales, complejos, atractivos, por lo que creo que se merecen ser analizados uno a uno.

En este orden: Hagu, Takemoto, Mayama, Yamada, Morita y Shu

El protagonista es Takemoto, que también es el narrador de la historia, por lo que podemos conocer sus pensamientos y reflexiones. Si hubiera visto este anime el año pasado me sentiría completamente identificada con él, aún lo hago, mucho, pero llegué a sentirme exactamente igual que él. Takemoto es un poco depresivo, a veces sus pensamientos no tienen lógica, pero, ¿no somos todos así cuando cavilamos? Uno de los mayores problemas de Takemoto es que está perdido, sabe que el futuro va a llegar, que es inevitable, pero no sabe qué hacer con su vida; estudia casi por inercia, casi como si fuera una forma de ganar tiempo, ya que ni siquiera tiene claro que aquel sea su sitio.

Yamada es una experta ceramista a la que apodan Dama de hierro (Tetsujin
, gracias Wikipedia-sama, xD) porque es una animal que suelta hostias como panes. Sin embargo, Yamada es, quizás, la más sensible del grupo, estando atrapada en el amor no correspondido que siente hacia Mayama. Recuerdo una escena en la que habla con Morita y éste le hace ver que únicamente ve las cosas malas de Mayama y ella, entre lágrimas, dice que tiene razón, pero que, aún así, sigue enamorada de él y no lo entiende. Y es que yo soy de la opinión de que cuando quieres a alguien no puedes evitarlo o detenerlo por mucho que ese alguien te rechace, por lo que entiendo que 24 episodios después siga en ese punto. Aunque, parece que está saliendo de ahí, ya que muy sutilmente insinúan que, por fin, siente algo por El otro (vamos, la tercera parte del triángulo amoroso, que es Nomiya y es todo guay ^^) y, por un lado, me alegro porque se merece ser correspondida, aunque por otro es una mierda porque, de momento, soy pro Mayama-Yamada.

Mayama es el más maduro del grupo, siendo el único que trab
aja en serio y el que mantiene la cordura por lo general. Desde el principio de la serie está enamorado de Rika, la mujer para la que trabaja y que tiene su propia historia chunguísima (su marido murió en un accidente y ella aún tiene secuelas). Rika no hace más que alejar a Mayama de ella, pero a él no le importa, siguiéndola constantemente (Morita bromea varias veces sobre que se ha convertido en un acosador, xD). Existe, como podéis ver, un paralelismo entre Mayama y Yamada; de hecho, él mismo lo piensa: "me duele mirarte porque me veo reflejado en ti" (más o menos, eh, xD). Y yo hay veces que no le entiendo, se harta de decir que quiere que Yamada encuentre a alguien que pueda amarla como se merece, pero en cuanto otro (Nomiya) se interesa, se pone en plan que no sé si es sobreprotector, celoso o qué.

La escena súper triste que decía antes

Shu es el más adulto de los protagonistas, siendo profesor en la universidad. Además, tiene el honor de ser el favorito de Miki ^^ Shu es un amor de personaje, es que no puedo describirlo de otra manera. Siempre se está preocupando por todos los demás (mención especial a la que lía al cubrir a Takemoto con un simple titulito, xD) y se mantiene siempre en un discreto segundo plano, consciente de que, por mucho que lo desee, nunca conseguirá lo que se propone. Aunque, otras veces, tiene unos puntos acojonantes, sobre todo cuando se pone en plan protector de Hagu y, al mismo tiempo, asesino de todo aquel que la ronde, xD.

Morita es... El puto amo. Oh, yeah, es mi prefe. Adoro esa continua dualidad del personaje. Es el que más te hace reír con sus polladas, pero, al mismo tiempo, es uno de los
que más me hacen sufrir. No le he visto llorar, ni siquiera expresarse de veras, ya que siempre se refugia en sus tonterías, pero basta que deje de sonreír para que se me encoja el corazón. Todo lo que se sabe de él (por lo momento de momento) es que adora el dinero hasta límites insospechados (xDD, me recuerda un montón a Parker de Leverage, xD), que es un auténtico genio y que, de vez, en cuando desaparece y vuelve a aparecer con algo de comer y mucha pasta. Luego se explica que su hermano va a recogerlo para hacer trabajos. En mi opinión, la frase que mejor le describe es "correr para seguir inmóvil", ya que siempre está haciendo cosas (por ejemplo, se va 6 meses a Estados Unidos), pero no llega a cambiar, sigue anclado en la universidad que conoce y en la gente que conoce, a pesar de haberse graduado.

Más tarde volveré a ello, ya antes me veo obligada a hablar de ella. De la imbécil, de la niñata, de Hagu.

Yo creía que tenía paciencia con las niñatas (al fin y al cabo pueblan cualquier tiempo de historia), pero es que Hagu me sobrepasa. En serio. Hagu es la más joven de todos, cuando empieza la historia tiene 18 años y es una auténtica genio del arte (es habitual verla frente a un enorme lienzo). El problema viene en que es un personaje completamente irreal (contrastando con la realidad y la naturalidad de los demás) y que crea una serie de situaciones completamente absurdas.


Y es que Hagu tiene tanto el físico como el carácter de una cría de cinco años.

Entonces me resulta completamente impensable que tres personajes se enamoren de ella: Takemoto, Shu y Morita. Quiero decir, ¿no se sienten unos pederastas? Porque, si al menos se comportara como alguien adulto, bueno, venga, pero es que la señorita parece un bebé llorando tooodo el santo día y viviendo en un drama continuo. A mí es que los personajes así de pasivos y lloricas me irritan, mucho, no los soporto.


¬¬U No mola nada... Aunque Shu sale súper mono *0*

Además, me molesta que Hagu no llegue a hacer nada (no sirve para nada más que hacer cuadros) y que haga sufrir a los tres. Me explico. Desde el primer momento, Morita le da miedo y ese miedo pasa a ser cierta tensión, ya que Hagu no se relaciona con él (con los demás, a medida que pasa el tiempo, sí lo hace), a pesar de que Morita, a su manera (que el chaval también es rarito, xD) es delicado con ella, teniendo varios detalles como regalarle unos zapatos o un broche. Así, un día, acaban teniendo una "cita" en la que Morita la acompaña a comprar material de pintura y en la que acaba con Hagu con un berrinche del quince, llorando ante Shu porque se lo ha pasado fatal, no ha podido comer ni dirigirle la palabra a Morita.

A ver, ella no entiende lo que le pasa (es subnormal, sep) y no lo hace con maldad, pero, aún así, es súper triste ver a Shu y, después, a Takemoto comprender que Hagu quiere a Morita. Y es aquí cuando vuelvo a sentirme MUY identificada con Takemoto, ya que se ve en un mundo distinto al de Hagu y también al de Morita y se siente excluido, ridículo, como si no les fuera a alcanzar, como si su amor no valiera nada. Shu, por su parte, sabe que su papel es el de "padre", papel que acepta con toda la elegancia del mundo, aunque le duela una barbaridad, seguramente pensando en el bien de la petarda.

Y, para acabar, vuelvo a Morita de nuevo. Hay una escena muy guay de Morita en la que besa a Hagu tras colocarle una bufanda roja (preciosa, en serio *0*), que provoca que veamos claramente la incapacidad que tienen ambos a la hora de relacionarse. Podemos considerar que el besar a Hagu es dar un paso adelante para estar con ella, es decir, Morita corre, avanza, pero justo después desaparece para irse una temporada a Los Angeles y luego volver y no hacer como si nada; es decir, sigue en el mismo lugar del que partió.

La petarda, por su parte, se tira unas semanas en cama con fiebre por la tensión que le supuso el inocente beso, lo que me lleva a hacerme la siguiente pregunta: ¿y si echa un polvo qué? ¿Muere directamente? xDD.

Si hay algún fan de Hagu por ahí, le pido mil perdones, pero es que me da un ascazo del quince y tampoco nos leen demasiado, así que me explayo a gusto, xD.

Feliz duelo, Titanes.

2 comentarios:

Miki Schneider dijo...

*o*
gran reseña! xD
Shu es tan guay *-*
y Mayama...
y Morita!! xDDD
Y todos menos Hagu xD muerte a Hagu!
y ya te digo que tú no la odias todavía tanto como yo que he visto la segunda temporada XDD

el caso es, que tu logica sea cierta y muera al echar un polvo! xDDD

Magik dijo...

Mi lógica tiene que ser irrefutable, es pura lógica, xDD.

A ver si este fin de semana me veo el especial que me queda y la segunda temporada. Aunque si ya odio a Hagu, no sé qué ocurrirá cuando vea el final, explotaré o me convertiré en Darth Vader o algo así, xDD.